La hucha-gato la compré en Madrid hace unos meses en una de mis visitas a mi gran amiga Miren. Entonces Jon todavía estaba dentro de mí y mi perfil era el de "una enorme letra B" ( así me definió mi compañero de mesa en el trabajo). Los gatos dorados que saludan con la mano también me gustan... (alguno caerá). Y por cierto, que no sé donde leí que estos gatos no son chinos sino japoneses!Hoy el enano cumple 3 meses, que rápido pasa el tiempo!, y hemos estado en el médico, está vez no ha llorado tanto con las vacunas. Cada día está más guapo, más simpático, más y más...
Quién me iba a decir a mí que iba hacer las tonterías que hago, que iba a estar tan embobada. A mí que los bebés siempre me había parecido unos sosos incordiosos... no, no!
